martes, 12 de agosto de 2014

CRISTO ENVÍA MENSAJE A IGLESIA DE SARDIS

MENSAJE DE CRISTO A LA IGLESIA DE SARDIS
Cristo conoce todas nuestras obras y el corazón de sus siervos. Cristo le declara al ministro de la iglesia de Sardis que aparentemente está vivo porque proclama al Hijo de Dios, pero no hace lo que él ordena. El Señor Jesucristo le llama aquí siervo “muerto” a un siervo infiel. En otras palabras, los siervos de Cristo que no cumplen su palabra y dicen dentro de las iglesias ¡Cristo vive! pero no obedecen a su nuevo pacto, él les llama siervos “muertos”. Veamos: Revelación 3:1. Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. (Versión RV60).
Dios Padre, nuestro Señor Jesucristo y el Espíritu Santo se van alejando de los Ministros y congregaciones infieles. En el versículo siguiente Cristo le pide al Ministro de la iglesia de Sardis que sea vigilante y que afirme las otras cosas que también están por morir, por la misma razón (Rebeldía del Ministro y la congregación). Cuando una iglesia esta mal desde el ministro, todo va de mal en peor, o como dice Cristo se van muriendo también los otros por la desobediencia del líder de la congregación. Las obras y obediencia que Cristo exige a las iglesias tienen que ser perfectas, para que Dios los tome en cuenta para salvación y vida eterna. Veamos: Revelación 3:2. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. (Versión RV60).
Los cristianos tenemos la obligación de acordarnos siempre de lo que hemos recibido y oído de Cristo, guardarlo, mantenerlo y predicarlo. Arrepentirnos si caemos en algún pecado que no este de acuerdo con la doctrina cristiana. Para los seguidores de Cristo hay dos momentos que pueden culminar nuestra prueba o dispensación de gracia en esta vida. La primera es cuando morimos al cuerpo y la segunda que puede sustituir a la primera, es con el arrebatamiento de Cristo a los verdaderos cristianos, lo que ocurra primero. Veamos: Revelación 3:3. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. (Versión RV60). Nadie sabe cuando va entregar cuentas a Dios, ni cuando lo arrebatará Cristo.
Cristo da esperanza de salvación a las personas que aunque el Ministro no este en obediencia o este muerto espiritualmente, ellos puedan ser dignos de las vestiduras blancas. El siguiente versículo consuela a todos los cristianos verdaderos que en la actualidad no encontramos una iglesia de sana doctrina y tenemos que asistir los domingos a la iglesia con menos errores, para no dejar de congregarnos. Veamos: Revelación 3:4. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. (Versión RV60).
Muchos pastores dicen equivocadamente que la salvación no se pierde porque Cristo no tiene un borrador para borrarnos del libro de la vida, pero observe que el versículo siguiente dice todo lo contrario. Veamos:Revelación 3:5 y 6. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Los versículos anteriores confirman claramente que el cristianismo es una carrera en la que hay que “vencer” o sea llegar, mantenerse, y graduarse en sana doctrina cristiana hasta el último día de la vida, y así poder ser salvo. En otras palabras, la salvación no esta asegurada con solo recibir a Cristo como Señor y Salvador, sino hay que mantenerse en obediencia y practicar la doctrina de Cristo hasta la muerte.
¡DIOS BENDIGA SU VIDA. AMEN. ¡

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